| 18/02/2010 Homenaje al abuelo de Felipe Aguilar |
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Alfredo Schuler, un verdadero referente de Valdivia, marcó los primeros pasos del golfista que hoy representa a Chile en todo el mundo. "Nunca jugué un campeonato sin acordarme de mi Tata" Hablar de Alfredo Schuler es hablar de golf, de valores, de familia, de compromiso, de amor. Sí, principalmente de ese cariño que se encargó de dispersar entre todos los que lo conocieron. Alfredo se encargó de dispersar cariño entre sus allegados, de disfrutar además de jugar al golf, de comprometerse con la comunidad, de liderar un club que Él mismo ayudó a construir, de darle forma a sus sueños. Pero sin lugar a dudas, su mayor anhelo era convertir a su nieto en un gran golfista. Y no caben dudas que ese deseo está por demás realizado. Felipe Aguilar aprendió de tu Tata, como Él le llama cariñosamente, todo lo que debe tener un "gran golfista". Juntos iban a las canchas casi rigurosamente los sábados y domingos. Para el pequeño era difícil comenzar madrugando, pero la felicidad que encontraba al pasar las horas entre los hoyos, hacía que cualquier esfuerzo se volviera placentero. El golf rompe barreras de edad. Si bien la vida golfística de Felipe pasó por diferentes etapas y su formación duró mas de 16 años, la figura de su abuelo fue fundamental, determinativa e inolvidable. Tal es así que hasta el día de hoy asegura que no juega ningún campeonato sin acordarse de su querido Tata. Es que la relación entre ambos trasendía el deporta y hacía que Felipe hablara de todo con su abu. Tal es así, que Felipe guarda y lleva consigo a todos los campeonatos una pecastilla que su abuelo le regaló. Alfredo Schuler era conocido por toda la comunidad. El valdiviano colaboró con la construcción del Club Santa Elvira: plantó árboles, compró maquinarias, fue capitán del establecimiento y siempre depositó su cuota de colaboración para mejorar el lugar. Por todo esto, Felipe lo define a su tata como una especie de "leyenda" para Valdivia. El golfista que triunfa en el mundo y representa a Chile confiesa emocionado: "Todo lo que sé es parte de mi tata, me regaló mi primer palo de golf, con Él hice mi primer viaje fuera de Valdivia, jugamos juntos al golf desde los 9 años y me enseño los valores de este deporte. Aprendí el golf como un sistema de vida. Crecí más, empecé a viajar pero siempre con el apoyo de Él", concluye Felipe. A la hora de destacar una virtud de su abuelo, su nieto explica que recuerda la imagen que Él reflejaba como persona dentro de la cancha, lo que disfrutaba el golf como forma de vida. Por supuesto que Felipe ya le ha dedicado varios de sus triunfos a su querido tata, especialmente su primer logro en Cachagua año 2000 y luego en Concepción. En el marco de la semana valdivina tradicional Abierto de Valdivia cambia su nombre para denominarse Abierto Valdivia Copa Schuler. El viernes 21 de febrero se realizará una cena en el Museo de Arte Contemporáneo para homenajear a Alfredo Schuler, que contará con la presencia de amigos y familiares, entre ellos su nieto Felipe Aguilar. El sábado 22 Felipe dará una clínica, mientras que el domingo acompañará como aficionado al último grupo. Andrés Costa, miembro de la Comisión Organizadora del campeonato explicó que el cambio responde a la intención de hacer un homenaje al Señor Alfredo Schuler.
120 jugadores van a dar el presente en este encuentro deportivo en una cancha que, aseguran, está en perfectas condiciones. Costa destaca la atracción del paisaje y el objetivo de pasarla bien. "El golf pasa a ser una excusa", agregó sonriente. |